Lactancia materna en verano: respuestas a las dudas más frecuentes
Con la llegada del verano y las altas temperaturas aparecen nuevas dudas sobre la lactancia: ¿necesitará mi bebé beber agua?, ¿es normal que quiera mamar continuamente?, ¿cómo puedo saber si está bien hidratado?, ¿qué ocurre con la leche extraída cuando salimos de casa?
Coincidiendo con la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra cada año del 1 al 7 de agosto, resolvemos algunas de las preguntas más frecuentes sobre la lactancia durante los meses de calor.
¿Necesita agua un bebé alimentado con lactancia materna?
Durante los primeros seis meses, un bebé sano alimentado exclusivamente con leche materna no necesita beber agua, ni siquiera cuando hace mucho calor.
La leche materna contiene toda el agua que necesita. Así lo recomiendan la Organización Mundial de la Salud y la Asociación Española de Pediatría, y diferentes estudios realizados en climas cálidos han comprobado que los bebés alimentados exclusivamente al pecho mantienen una hidratación adecuada sin recibir agua adicional.
Ofrecer agua antes de los seis meses puede llenar temporalmente su pequeño estómago y hacer que tome menos leche, reduciendo la cantidad de energía y nutrientes que recibe. Si parece tener sed, lo adecuado es ofrecer el pecho con mayor frecuencia.
A partir de los seis meses, coincidiendo con el inicio de la alimentación complementaria, podemos comenzar a ofrecer agua en un vaso, manteniendo la lactancia materna a demanda.
¿Es normal que quiera mamar más veces?
Sí. Cuando hace calor, algunos bebés realizan tomas más cortas y frecuentes. Pueden pedir el pecho muchas veces, permanecer menos tiempo mamando y volver a solicitarlo poco después.
Este cambio no significa necesariamente que la madre tenga poca leche ni que el bebé se quede con hambre. En muchas ocasiones está adaptando las tomas a sus necesidades de hidratación, regulación y contacto.
Por eso, durante el verano debemos seguir ofreciendo el pecho a demanda, sin horarios rígidos y atendiendo a las señales del bebé: buscar el pecho, llevarse las manos a la boca, sacar la lengua o realizar movimientos de succión. El llanto suele ser una señal tardía.
¿Cómo sé si mi bebé está bien hidratado?
Podemos orientarnos observando su estado general, cómo realiza las tomas y la cantidad de pañales mojados.
Una vez superados los primeros días de vida, que moje pañales con regularidad, se muestre activo, succione eficazmente y mantenga una ganancia de peso adecuada son señales tranquilizadoras.
Debemos consultar si observamos:
Menos pañales mojados de lo habitual.
Orina muy oscura o concentrada.
Boca o labios secos.
Ausencia de lágrimas al llorar.
Ojos o fontanela hundidos.
Somnolencia excesiva o dificultad para despertarlo.
Irritabilidad intensa.
Rechazo repetido del pecho.
Estos signos pueden indicar deshidratación o algún problema de salud y requieren valoración profesional, especialmente en los bebés pequeños.
¿Debe la madre beber mucha más agua?
Durante la lactancia aumenta la sensación de sed y, en verano, también perdemos más líquido a través del sudor. Por eso es importante tener agua disponible y beber con regularidad.
Sin embargo, obligarse a beber grandes cantidades de agua no aumenta automáticamente la producción de leche. Los estudios realizados no han encontrado evidencia suficiente de que beber líquidos por encima de las necesidades maternas incremente la cantidad de leche producida.
En general, es suficiente con beber según la sed, aumentar la ingesta cuando el calor o la actividad lo requieran y acompañarla de una alimentación variada, rica en frutas, verduras y alimentos frescos.
La producción depende principalmente de la estimulación del pecho: cuanto más frecuente y eficaz sea la succión o extracción, mayor será el estímulo para producir leche.
¿El calor puede estropear la leche dentro del pecho?
No. La leche materna no se estropea dentro del pecho, aunque la madre tenga calor o sude.
El sudor puede modificar ligeramente el sabor de la piel y hacer que algún bebé se muestre más inquieto. Si sucede, basta con refrescar o aclarar suavemente el pecho con agua. No es necesario lavarlo antes de cada toma ni utilizar jabones, perfumes o desinfectantes, ya que pueden irritar la piel y alterar su olor natural.
Para reducir el calor durante las tomas podemos buscar un lugar fresco, probar posturas con menos contacto corporal o colocar una muselina fina entre el brazo de la madre y el cuerpo del bebé, manteniéndola siempre alejada de su cara.
¿Puedo dar el pecho en la playa o en la piscina?
Sí. Se puede amamantar antes o después del baño sin esperar un tiempo determinado.
El cloro y la sal que permanecen sobre la piel no suelen representar un problema. Puedes aclarar el pecho con agua dulce si hay arena, notas la piel irritada o al bebé le molesta el sabor salado, pero no es obligatorio hacerlo antes de cada toma.
Permanecer con el bañador mojado tampoco provoca por sí solo una mastitis, aunque la humedad y el roce pueden favorecer irritaciones. Si te resulta incómodo, sécate sin frotar y cambia el bañador.
Recuerda evitar las horas centrales del día, buscar sombra, no cubrir excesivamente al bebé y protegerlo de la exposición directa al sol.
¿Cómo conservar la leche extraída cuando salimos de casa?
A diferencia de la leche que permanece dentro del pecho, el calor sí puede afectar a la leche que ya ha sido extraída, por lo que debemos mantener una conservación adecuada.
Para transportarla se puede utilizar una bolsa isotérmica o nevera portátil con acumuladores de frío. Las recomendaciones de los Centers for Disease Control and Prevention indican que la leche recién extraída puede mantenerse en una nevera portátil bien refrigerada durante un máximo de 24 horas. Al llegar al destino deberá utilizarse, guardarse en el frigorífico o congelarse.
Algunas recomendaciones prácticas son:
Utilizar recipientes limpios y adecuados.
Anotar la fecha de extracción.
Transportar cantidades pequeñas para evitar desperdicios.
Mantener la bolsa cerrada y alejada del sol.
No dejar la leche dentro de un coche estacionado.
Comprobar que continúa fría al llegar.
No volver a congelarla si se ha descongelado completamente.
Si no podemos asegurar que se ha mantenido la cadena de frío, es preferible no utilizarla.
¿Puede disminuir la producción de leche durante el verano?
El calor por sí solo no suele disminuir la producción. Sin embargo, algunos cambios de rutina sí pueden hacerlo: espaciar las tomas, sustituirlas por agua u otros líquidos, pasar más tiempo separados o utilizar el chupete con mayor frecuencia.
Si el bebé moja menos pañales, no gana peso adecuadamente, las tomas resultan dolorosas o existen dudas sobre la producción, conviene valorar una toma completa con una matrona o profesional especializado en lactancia.
Lactancia en verano: más pecho y menos horarios
Durante los días de calor es normal que el bebé cambie temporalmente su forma de mamar. Puede pedir el pecho más veces, hacer tomas más breves o necesitar mayor contacto.
Esto no significa que la leche sea insuficiente. En la mayoría de los casos, el bebé está adaptando las tomas a sus necesidades.
Ofrecer el pecho a demanda, protegerlo del calor y observar su estado general y sus pañales suele ser suficiente. Y si algo te preocupa, recuerda que no tienes que resolverlo sola: el acompañamiento de una matrona puede ayudarte a disfrutar de una lactancia más tranquila también durante el verano.
Bibliografía y guías consultadas
Estudios y revisiones científicas
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Sachdev HPS, et al. Water supplementation in exclusively breastfed infants during summer in the tropics. Lancet. 1991. El estudio no encontró necesidad de ofrecer agua adicional para mantener el equilibrio hídrico. Consultar en PubMed
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Guías y recomendaciones consultadas
Organización Mundial de la Salud. Breastfeeding: questions and answers. La OMS recuerda que los menores de seis meses no necesitan agua, tampoco durante los días calurosos. Consultar guía
Organización Mundial de la Salud. Breastfeeding. Recomendaciones sobre lactancia exclusiva durante los primeros seis meses y continuación junto con la alimentación complementaria. Consultar guía
Asociación Española de Pediatría. Dar agua al bebé que toma pecho. EnFamilia. Consultar recomendación
Asociación Española de Pediatría. Olas de calor: consejos. EnFamilia. Consultar recomendación
Centers for Disease Control and Prevention. Breast Milk Storage and Preparation. Consultar guía
National Health Service. Keeping your baby safe in the sun. Consultar guía
National Health Service. Dehydration. Consultar guía