Baby blues: cuando el posparto también te desborda
“Llorar, sentirte desbordada o no reconocerte del todo también puede formar parte del posparto”
Después del parto no solo nace un bebé. También nace una madre. Y a veces, junto con el amor inmenso, aparecen lágrimas, inseguridad, cansancio y una sensación de montaña rusa emocional.
El baby blues o tristeza posparto es muy frecuente durante los primeros días tras el nacimiento del bebé. Suele aparecer entre el segundo y el quinto día posparto y está relacionado con los cambios hormonales, el cansancio, la falta de sueño y toda la revolución emocional que supone esta etapa.
¿Cómo puede sentirse?
Llorar sin motivo aparente, sentirte más sensible o irritable, tener dudas constantes, sentirte sobrepasada o pensar: ¿por qué no estoy disfrutándolo todo?
Y quiero que sepas algo importante: esto no te convierte en una mala madre. Puedes amar profundamente a tu bebé y al mismo tiempo sentirte agotada, sobrepasada o triste. Ambas cosas pueden coexistir.
Nos han enseñado una imagen del posparto muy idealizada y poco realista. Pero la realidad suele incluir noches sin dormir, dolor físico, cambios en el cuerpo, miedo, cansancio mental, lactancia, dudas constantes y una montaña rusa hormonal enorme. Necesitamos dejar de exigirnos vivir esta etapa perfectamente.
Cosas que pueden ayudarte
Descansar siempre que puedas, bajar la exigencia, pedir ayuda, hablar de cómo te sientes y rodearte de personas que te sostengan y no te juzguen. No necesitas poder con todo sola.
¿Cuándo pedir ayuda?
El baby blues suele mejorar en las primeras dos semanas. Pero si la tristeza es muy intensa, sientes ansiedad constante o notas que cada vez estás peor, es importante pedir ayuda profesional.
Igual que vigilamos el sangrado, el suelo pélvico o la lactancia, también debemos cuidar la salud mental en el posparto. Pedir ayuda no significa que estés fallando. Significa que tú también necesitas cuidados.
En Matropilates hablamos mucho del embarazo y del parto, pero también del posparto real. Ese del que se habla poco y que también merece acompañamiento, tribu y cuidados.
Si estás en el posparto y necesitas sentirte acompañada, escríbeme. Estoy aquí.
Nota: Ante un malestar emocional intenso o persistente, conviene consultar con un profesional de la salud.